Vamos a transmitir las líneas fundamentales que nos presenta el Cardenal-arzobispo de Madrid, D. José Cobo para el curso 2025-2026 en su Carta Pastoral.
Primer epígrafe: una mirada hacia atrás con gratitud
Estos son los principales puntos del primer epígrafe de la Carta Pastoral de este nuevo año:
Cristo, fuente y meta
Los proyectos de este curso tienen que tener como centro el encuentro personal con Jesucristo. Todo debe orientarse a que cada bautizado descubra su vocación y sea acompañado en el camino de conocer, seguir y a amar a Cristo.
Una Iglesia que no huya de la realidad
Vivimos en un mundo cada vez más líquido y globalizado y por ello, sentimos la tentación de añorar “las cebollas de Egipto”, mirando el presente con nostalgia o desconfianza. Las guerras abiertas pueden dejarnos indiferentes. No olvidemos este año la oración continua por la paz en el mundo, especialmente, por Tierra Santa y Ucrania.
Segundo epígrafe: misión y corazón de la Iglesia
Este epígrafe contiene 5 puntos importantes que debes saber sobre la Carta Pastoral de 2025-2026 de Hermandades del Trabajo:
El bautismo, fuente de identidad comunitaria.
Del bautismo en el nombre de la Trinidad surge la identidad comunitaria de la Iglesia como Pueblo de Dios. Esto hace que no haya entre nosotros divisiones ni diferencias: “no hay judío y griego, esclavo y libre, hombre y mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gal 3,28). La Iglesia diocesana, comunidad de muchas y diversas comunidades, es el ámbito donde aprendemos a caminar juntos, a darnos la mano, a compartir cargas y a celebrar alegrías. De manera especial, en la Eucaristía dominical se realiza la primera y fundamental reunión del Pueblo santo de Dios.
Un pueblo católico y misionero.
Lumen Gentium afirma la catolicidad del Pueblo que espera: “El único Pueblo de Dios que está presente en todas las razas de la tierra” (n.13). El Espíritu Santo, garante de unidad y diversidad, se ha derramado incluso fuera de la iglesia visible. La misma iglesia debe ir hacia el diálogo con el mundo en el que le toca vivir.
Pueblo de Dios: sujeto de la evangelización.
Todos somos protagonistas y responsables de esta Iglesia, que existe para evangelizar, porque los sacramentos de la iniciación cristiana nos constituyen en discípulos misioneros
La urgencia del catecumenado
El decreto Ad gentes recuerda que el catecumenado es mucho más que enseñanza doctrinal: es una formación completa en la vida, que enseña a orar, participar en la liturgia, dar testimonio y vivir como discípulo de Cristo (n.14).
La formación de laicado, un desafío pendiente.
El Documento Final del Sínodo afirma que para que el Pueblo santo de Dios pueda testimoniar a todos la alegría del Evangelio, creciendo en la práctica de la sinodalidad, necesita una formación adecuada.
En la segunda parte de la Carta Pastoral, D. José Cobo traza unas líneas de trabajo comunes para este curso:

Implantación del catecumenado de adultos
La diócesis iniciará ocho centros pilotos para acoger a quienes desean iniciarse en la vida cristiana, preparándolos para el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía.
Formación diocesana de laicado
Se pondrá en marcha un proyecto piloto de Escuela de Formación del Laicado. Estará articulada en tres niveles: el primero, de carácter más experiencial; el segundo, con contenidos sistemáticos; y el tercero, con herramientas prácticas para los agentes de pastoral.
Asamblea Presbiteral
Se celebrará una Asamblea Presbiteral en el Seminario Conciliar los días 9 y 10 de febrero de 2026. El tema que guiará el encuentro será: “¿Qué pastores necesita hoy Madrid?” Conllevará un trabajo previo de los sacerdotes y de las comunidades cristianas a las que sirven.
Impulso de la Pastoral Juvenil y Vocacional
Este año celebraremos la beatificación de los mártires seminaristas de la archidiócesis. La preparación de esta celebración involucrará a seminaristas, a jóvenes y al pueblo de Dios.
La sinodalidad sigue siendo una línea transversal en la Iglesia Universal
La escucha mutua, el diálogo, la toma compartida de decisiones y la acogida de cada carisma en cada comunidad cristiana son la expresión de este “caminar juntos”, no como una estrategia, sino como un modo de ser Iglesia.
Planificación a corto y medio plazo y revisión de las actividades pastorales
La planificación pastoral es un acto de discernimiento comunitario, donde se pregunta: “Señor, ¿qué quieres de nosotros hoy y aquí?” Es necesario también revisar el cumplimiento de objetivos y las actitudes impulsadas. Esto supondrá que los Consejos Pastorales Parroquiales harán la planificación pastoral, se compartirá en el arciprestazgo y será recogida para su seguimiento en las vicarías
Afrontar la reestructuración territorial y la creación de nuevos templos
Esta será la temporalización de esta propuesta:
- En el primer trimestre del curso se presentarán las primeras propuestas sobre el establecimiento de unidades pastorales y rectificación de límites parroquiales o de arciprestazgos.
- En el segundo trimestre, se presentarán las propuestas de reestructuración de las vicarias territoriales.
- Tenemos que plantear una mayor y mejor atención a la zona rural y a la sierra de nuestra archidiócesis.
- Todo esto supondrá un nuevo estudio de reestructuración del clero.
Revisión de los Consejos Pastorales Parroquiales a la luz de las pistas ofrecidas
Se estudiará en cada consejo el Decreto sobre los Consejos Pastorales parroquiales (junio 2025). Cada párroco pondrá al día el funcionamiento del consejo y el arciprestazgo impulsará la coordinación pastoral.
Nuestra iglesia de Madrid está llamada a ser un oasis de esperanza en el corazón de nuestras ciudades y pueblos. Salgamos a las calles, a los barrios, a los lugares donde la vida duele, donde la esperanza se ha perdido. Seamos testigos de la alegría del Evangelio. Seamos una Iglesia con los brazos abiertos.
Escirto por por Ramón Llorente García, Consiliario diocesano de Hermandades del Trabajo-Centro de Madrid. Este artículo lo puedes encontrar en el número de Noviembre de la revista A hombros de trabajadores. y en el número de Enero.



