XXXII Aniversario del Fallecimiento de D. Abundio García Román, fundador de las Hermandades del Trabajo de España y América

El 30 de noviembre de 2021 se cumple el XXXII Aniversario del fallecimeinto de D. Abundio García Román, Siervo de Dios y Fundador de las Hermandades del Trabajo.

Han pasado 32 años en los que el pensamiento, obras e inspiración de D. Abundio siguen en los corazones de los que viven el día a día de su obra: las Hermandades del Trabajo de España y América, un movimiento para la evangelización de los trabajadores y de sus ambientes, una obra de compromiso y hermandad para llevar a Cristo al mundo del Trabajo.

  • Lunes, 29 de noviembre 2021, a las 19:00 horas

Conferencia: “Siervo de Dios Abundio García Román. Claves de su espiritualidad”

Ponente: D. Juan Carlos Carvajal Blanco,

Sacerdote de la Archidiócesis de Madrid. Profesor de la Facultad de Teología San Damaso. Fue consiliario de HHT- Centro de Madrid y es Vicepostulador de la causa del Siervo de Dios Abundio García Román.

Lugar:           Hermandades del Trabajo-Centro de Madrid.

C/ Raimundo Lulio, 3. Salón de Actos, planta baja. Tel. 914 473 000

 

  • Martes, 30 de noviembre 2021, a las 20:00 horas

Eucaristía: presidida por D. Ramón Llorente García, Consiliario Diocesano de Hermandades del Trabajo-Centro de Madrid

Lugar:  Iglesia de Santa Teresa y Santa Isabel.

Glorieta Pintor Sorolla, 2.  Metro Iglesia. Buses 16 y 61

Organiza: Fundación Abundio García Román

C/ Raimundo Lulio, 3. 3ª planta. 20010 MADRID. Tel. 914 473 000

WhatsApp y teléfono de la Fundación:  659 545 948

En colaboración con Hermandades del Trabajo-Centro de Madrid y la Comisión Nacional de Hermandades del Trabajo.

Sobre D. Abundio y las Hermandades del Trabajo

Abundio García Román nace en Jaraicejo (Cáceres), el 14 de diciembre de 1906. Es el tercer hijo de una familia de modestos labradores que pronto emigró a Madrid. Tras unos estudios brillantes, es ordenado sacerdote en junio de 1930.

En 1931, se haga cargo de un Patronato de enseñanza que contaba con un colegio en el Barrio de Entrevías. Allí, entró en contacto con los trabajadores y sus familias, con sus padecimientos y con sus anhelos. También sintió con dolor el rechazo que estos tenían a Cristo.

En su corazón de pastor, entraba en confrontación, por un lado, las necesidades de los trabajadores y de sus familias, fruto de la injusticia y de la desigualdad, y, por otro, el amor que Cristo manifestaba a los pobres a pesar del rechazo del Evangelio y el sentimiento anticlerical que a ellos les embargaba, Abundio se preguntaba:

¿Por qué razón odian a Cristo?  ¿No es él el amigo de los pobres, los humildes, los marginados?  ¿No fue también un trabajador?… Estaba claro, aquellos trabajadores no le conocían. Era preciso, urgentísimo, evangelizar a los hombres y mujeres que le odiaban simplemente por desconocimiento

Aquella experiencia entre trabajadores y obreros que estaban alejados de Cristo y la persecución vivida en nombre de la fe cristiana durante la contienda civil, lejos de marcar negativamente al joven sacerdote, puso en él el germen de una vocación que se desarrolló a lo largo del tiempo como entrega y servicio al mundo del trabajo.